ARTWORK
La obra de Mariano Quintana nace en el punto exacto donde la técnica toca el espíritu. No representa animales: revela presencias. Cada pieza es el resultado de una búsqueda profunda -sensorial, ancestral y contemporánea- donde la mirada se convierte en puente y el detalle extremo en rito. MAQ trabaja desde el cuerpo y el silencio. El proceso inicia con la observación intica: el ojo que mira y devuelve la mirada, el gesto que recuerda, la vibración que antecede al color. Su hiperrealisomo no imita: invoca. Es un lenguaje espiritual contemporáneo que expone la energia que habita dentro de cada forma viva. La identidad latinoamericana aparece como raíz, no como estética.
El jaguar, la pantera, el caballo, el gorila: arquetipos que encarnan fuerza, linaje, territorio, familia y memoria. Son espejos del alma -no símbolos-, presencias que invitan a reconocer lo que permanece oculto. Cada obra funciona como un umbra: un cruce entre lo humano y lo animal, entre el pigmento y lo inmaterial, entr elo visible y la energía que sostiene la vida. Lo espiritual se vuelve forma. Lo ancestral, contemporáneo. Lo íntimo, universal. En la obra de MAQ, cada cuadro es presencia. Cada presencia, es una experiencia. Cada experiencia, un regreso a lo que somos.









