“Memoria Ancestral” nace desde la raíz profunda de la conexión animal y humana.
El espíritu del caballo aparece como un eco antiguo, un pulso que viaja entre mundos:
lo salvaje, lo noble, lo intuitivo.
MAQ trabaja aquí un hiperrealismo ritual, donde el detalle no describe: invoca. La obra propone un cruce entre la energía que asciende y la memoria que vuelve.
Un umbral entre lo ancestral y lo presente, donde cada trazo sostiene un linaje invisible.

